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La Transverberación de Santa Teresa de Jesús
27 de Agosto
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Santa Teresa nos dejó en el
capítulo 29 de su Vida el siguiente relato sobre la gracia
mística que le regaló Dios, llamada
transverberación:
“Vi
un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo…no era grande, sino
pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía
de los ángeles muy subidos…Deben ser los que llaman
querubines. Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al
fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me
parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba
a las entrañas…me dejaba toda abrasada en amor grande de
Dios. Era tan grande el dolor…y tan excesiva la suavidad que
me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se
quite, ni se contenta el alma con menos que Dios. No es
dolor corporal sino espiritual, aunque no deja de participar
el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que
pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé
a gustar a quien pensare que miento.”
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